Mostrador en El Palacio de Hierro para clase de floristería

Cómo dar una clase para 60 personas en un solo día

En ese momento mi cabeza empezó a procesar la magnitud de lo que se tenía que conseguir en tres días,  ya que serían 120 personas en total en El Palacio de Hierro en Masaryk.

Tenía comprometidas esas fechas con mis alumnas ya que estábamos a la mitad de nuestro curso de floristería en mi estudio, pero después de platicarlo todas morían de ganas por ser parte del evento ya también poder ayudar y enseñarles a la gente lo que habían aprendido hasta ese día en el curso..

Así fue como empezamos con la organización entre todos…
El miércoles junto con el cliente nos fuimos a Jamaica a hacer unas pruebas ya que por la premura de la activación teníamos que ajustarnos a lo que encontráramos. Dentro del mercado hice dos muestras, se mandaron fotos al cliente para aprobación, una vez que nos dieron el ok, hicimos el pedido. No tienen idea la cantidad de flores, incluso, me entro la duda si entrarían en mi camioneta… pero lo deje a la deriva… el viernes lo averiguaría.

Llego el viernes y en efecto entro perfecto con la ayuda de los chicos que saben como acomodar todo, de ahí había que prepararnos para irnos a montar a El Palacio de Hierro pero esto era hasta la noche ya que el montaje es mientras la tienda esta cerrada… En lo que esperábamos, adelantábamos la decoración que vestiría el lugar.

Reunidos todos en El Palacio de los Palacios iniciamos la acción. Mientras unos hacían los paquetes de las flores (había que dividir la flor en 60 paquetes) otros montábamos el lugar donde sería la activación, otros dirigían la orquesta para salir en tiempos, cada quien tenía un papel importante. Iba pasando el tiempo hasta que nos dieron las 9am y estábamos poniendo los últimos detalles, y yo corría para arreglarme ya que mi clase iniciaría a las 10, se imaginarán que no me bañe jajajaja PERDONENME pero no había tiempo, había que salir a dar clase lo mas fresca posible o por lo menos que pareciera…  y así fue como empezamos las clases.

Se reunió el primer grupo, donde junto conmigo íbamos armando un arreglo para su casa, algo muy orgánico y dinámico ya que la idea era que cada quien hiciera su propio arreglo con su propia esencia y así fue como a pesar de tener las mismas flores tenían un resultado increíble y diferente, al terminar nuestra clase hubo otra de huertos que estaba bastante interesante me propuse hacer mi huerto en su casa pero sigo sin poder armarlo…

Al terminar la segunda clase, volvimos al estudio para a armar los paquetes de la clase del día siguiente y así fue como el domingo regresamos un poquito más armados y listos para disfrutar la locura de organizar y acomodar todo. La verdad se vuelve una locura que disfruto y no me doy cuenta si estoy o no cansada hasta terminar el proyecto, son momentos en los que no puedes pensar solo disfrutar lo que estas haciendo.

Al final las 4 clases que se dieron ese fin de semana de floristería tuvieron un increíble resultado. Se veía como salían contentos con sus arreglos. Fue un gran trabajo en equipo que no hubiera salido si no hubiéramos sido tantos, no hay forma de no hacer este tipo de activaciones si no es con un gran equipo.

En esta ocasión me ayudo como siempre mi mano derecha y dos floristas más que estaban terminando su curso de floristería  conmigo, Gaby Nuñez y Dora Dibenez que no hubiera sido lo mismo sin su gran ayuda, apoyo, apapachos y risas, porque sin duda fue una increíble experiencia que nunca olvidaremos ya que reímos muchisimo ese fin de semana. Muchas muchas gracias.

Maestra floral en POGA. Me encanta experimentar con follaje pintado y estructuras. Mi flor favorita es la Anémona. Me gusta pintar acuarelas y retratar a Costilla, mi pitbull, con flores.

Escribe un comentario